lunes, 9 de diciembre de 2013

¡Los bebés también se ejercitan!

Los bebés deben dormir boca arriba, especialmente los recién nacidos. Sin embargo, también es importante que pasen ratos sobre su pancita para fortalecer sus músculos. Te proponemos algunos ejercicios para que tu bebé se acostumbre a esta postura.

La postura idónea para el bebé
Desde hace más de una década se recomienda a los padres colocar al recién nacido sobre su espalda cuando duerme para reducir el riesgo de muerte súbita.
La campaña ha tenido resultados muy positivos, pero también un efecto indeseado: ahora muchos padres no ponen nunca a sus hijos boca abajo, ni siquiera durante el día. Y esto puede provocar que no sujeten su cabeza tan pronto como deberían o que se salten la etapa del gateo, tan importante para su desarrollo. Pasar ratitos boca abajo a diario ayuda a prevenir estos problemas.
Ejercicios de estimulación. ¿Cuándo empezar a poner al bebé boca abajo?
Lo ideal es habituar al bebé a estar boca abajo cuanto antes. A partir del mes ya podemos realizar algunos ejercicios para ayudarle a ejercitar los músculos del cuello y en cuanto sujete la cabeza sin ayuda (hacia los tres meses), conviene dejarle un rato boca abajo durante el día.
Un esfuerzo que merece la pena
Lógicamente, llorará porque no le gusta estar boca abajo (tiene que hacer un esfuerzo importante para ver las cosas), pero es precisamente este esfuerzo el que fortalece su musculatura.
Cuando el bebé yace sobre su estómago desarrolla fuerza, resistencia y coordinación muscular.
Además, los niños que pasan un rato a diario boca abajo aprenden a girarse antes (demasiado tiempo sobre la espalda puede aplanar la cabeza) y suelen tener mejor destreza manual (por el esfuerzo que hacen con las manos al apoyarse).


Particularmente en temporadas de frío cubre bien su piecitos; para esta hermosa etapa Sandy ofrece su línea bebé para abrigar y proteger sus delicados pies. Y cuando el verano llega vístelos con su línea de sandalia que los hará ver hermosos por sus diseños y coloridos.

lunes, 18 de noviembre de 2013

¡Vamos a gatear! Tres juegos de estimulación.

Antes de empezar a gatear, el bebé necesita desarrollar de forma equilibrada todos los músculos de su cuerpo. Cuando el niño tenga unos meses recorrerá la casa a toda velocidad, desplazándose sobre las rodillas y las palmas de las manos.

El gateo es una etapa importante en la evolución del bebé. Pero, previamente, el pequeño debe estirarse, rodar o sentarse por sí mismo.Te proponemos tres juegos para que el niño aprenda a gatear. Eso sí: muchos niños no gatean y no pasa nada. Recuerda que es bueno estimular al bebé para que gatee, pero no hay que obligarle nunca.

El pañuelo de mamá
Este juego está al alcance de todos. Solo se necesita un pañuelo y un lugar cómodo y seguro donde tirarte al piso.
  1. Colocamos al bebé boca arriba en una mantita. Nos ponemos de rodillas a su lado, con un pañuelo de colores atractivos, y lo acercamos a su cara, rozamos sus manitas, su barriguita, sus piernas... Mientras, le contamos lo que hacemos.
  2. Al principio, con menos de tres meses, sus movimientos serán desorganizados y torpes, aunque seguirá el objeto con la vista si lo situamos sobre su cabeza, algo muy importante para el desarrollo de los músculos de los ojos y el cuello.
  1. A partir de los tres meses alzará los brazos hacia el pañuelo e intentará tocarlo, sin mucho control aún. Debemos acercárselo lo más posible, y celebrar cada vez que lo toque.
  2. Hacia los seis meses es capaz de agarrarlo y manipularlo. A esa edad podemos incluso colocárselo en un piececito, para que trabaje los abdominales a fondo.

La carretilla
A algunos niños les cuesta empezar a gatear. Para potenciar su fuerza y la confianza en sí mismos podemos jugar a "la carretilla".
  1. Colocamos al niño boca abajo y, con sus manos apoyadas en el suelo, le sujetamos por las caderas. Poco a poco vamos bajando hasta sostenerle por los pies.
  2. Le mantenemos un rato en esta postura, y cuando lo veamos seguro sobre sus manos empezamos a balancearle suavemente hacia delante y hacia atrás.
  3. Doblamos sus rodillas y le dejamos en el suelo en posición de gateo. Quizá siga balanceándose hacia adelante y hacia atrás.

¿A que no lo agarras?
Este juego le sirve para desarrollar la musculatura abdominal y le ayuda a desarrollar la atención.
  1. Colocamos al bebé sentado sobre una cobija frente a nosotros.
  2. De una caja sacamos un objeto que le resulte llamativo y lo dejamos justo al alcance de su mano, delante. A continuación vamos sacando objetos atractivos y los colocamos cada vez más alejados de su mano, hasta dejarlos fuera de su campo de acción.
  3. Intentará coger todas las cosas que le atraigan. Es posible que, en más de una ocasión, se incline tanto hacia delante que se quede apoyado en pies y manos. También puede que se balancee y haga todo lo posible por coger el objeto.


Es muy importante hacer todos estos ejercicios con el calzado adecuado. Recuerda que Sandy ofrece en esta etapa sus tres marcas; Pingo®, Impulso® y Primpass® todo el apoyo y soporte al pie del pequeño para que logre con seguridad y mayor facilidad sus primeros pasos. 

sábado, 26 de octubre de 2013

¿Cómo afecta el cambio de hora afecta a bebés, niños y adultos?

En la madrugada del sábado 26 de octubre al domingo 27 de octubre de 2013 el reloj se retrasa una hora para adaptarnos al horario de invierno: a las 3:00 A.M serán las 2:00 AM. El cambio de hora puede volver más irritables a los pequeños y más apáticos a los mayores. Algunas medidas ayudan a minimizar los efectos del aumento de oscuridad en adultos, niños y bebés.

¿Por qué nos afecta el cambio horario?
Todos estos síntomas tienen su origen en la intensidad de la luz del día, que influye directamente en nuestros ritmos circadianos, en los niveles de serotonina (que sufren una caída ante la ausencia de luz) y la secreción de melatonina (que es liberada en respuesta a la oscuridad).

El cambio de hora en bebés y niños
Los niños también sufren las consecuencias del cambio horario y la falta de luz. Adaptarse al nuevo ritmo de sueño y de comidas les costará unos días, sobre todo a los peques de 0 a 3 años.
  1. Para ayudar a los bebés lactantes a adaptarse, basta con adelantar cada toma diez minutos cada dos o tres días.
  2. Con los niños que ya van al colegio también habrá que hacer una adaptación gradual de la hora de irse a dormir Hay que tener en cuenta que durante unos días pueden estar más irritables y menos concentrados.

Los adultos también nos podemos poner tristes
Los días más cortos y las noches más largas afectan directamente a nuestra personalidad. Algunas personas tienen dificultades para conciliar el sueño y para despertarse durante unos días. Además, debido al menor número de horas de luz, 7 de cada 10 personas afirman que se sienten más tristes. También podemos sentirnos más irritables y ariscos. Afortunadamente, los efectos pasan en pocos días.

Para superar esta tristeza invernal, los expertos aconsejan deporte, ocio, aire libre y luz. Así que los niños que se pongan sus zapatos Sandy y vayamos a jugar y a movernos para tener un mejor invierno.




miércoles, 9 de octubre de 2013

Consejos para proteger a los niños del frío

Durante los meses de frío, muchas madres se preguntan cómo deben proteger la piel de sus hijos, si es bueno seguir saliendo con ellos a la calle o qué tipo de alimentación es más adecuada.


El frío, el viento y el sol pueden dañar la piel de los niños, especialmente la de los bebés. La sequedad del ambiente puede provocar irritaciones y grietas en la piel, y por eso es fundamental mantenerla bien hidratada, especialmente si la piel de tu hijo es muy seca.

Sin embargo, no por ello hay que dejar de salir a la calle con los niños, sino al contrario: es bueno seguir recibiendo aire fresco y sol, y basta evitar los cambios bruscos de temperatura, salir bien abrigados, y proteger la piel adecuadamente. Un paseo diario a media tarde es sano y muy recomendable, pero siempre bien abrigados y, cuando el frío sea muy intenso, con accesorios como gorros, bufanda y guantes. ¡No olvides que los zapatos son muy importantes! Aunque las sandalias y zapatos descubiertos se les vean muy bonitos, mejor guárdalas y ponles zapatos cerrados como botas o con agujetas para asegurar que abriguen bien el pie de los pequeños. Sandy ofrece en sus líneas Joy y Primpass botas que ayudarán a la correcta formación de su pie así como vistosos diseños que las hará ver increíble, y para los niños puedes encontrar en la marca Brio el calzado idóneo para esos días de paseo al parque o de campamento. 

En cuanto a la alimentación, esta tiene mucha más importancia de la que pensamos a la hora de evitar enfermedades y resfriados típicos de los meses de frío. Si nuestro bebé aún está en época de lactancia, la lecha materna estimulará su sistema inmunológico y le protegerá frente a muchas afecciones. Si ya toma sólidos, su dieta debe incluir frutas y verduras ricas en vitamina A y C, además de pescado y leche. En definitiva, una alimentación saludable y equilibrada nos ahorrará muchos resfriados.



viernes, 20 de septiembre de 2013

¿Qué necesita el bebé para empezar a gatear?


Existe la creencia generalizada de que el gateo puede darse o no, y de que las condiciones necesarias para que se dé son una especie de misterio que no depende de nosotros. Es un error. Las condiciones sí dependen de nosotros. Los estudios demuestran que la mayoría de los niños pueden gatear en las condiciones adecuadas.

¿Qué favorece y qué entorpece el desarrollo de nuestro bebé? Y otra duda... ¿tendrá mi bebé secuelas si no gatea? Bueno, mejor dejémonos de preocupar y pongámonos en acción con nuestro pequeño con estas recomendaciones que Sandy te hace para activar a los niños.

Hasta los tres meses:
Cuando no esté en nuestros brazos, el bebé debe pasar la mayor parte del tiempo tumbado boca arriba, en una superficie dura. Los primeros meses vale la cuna.
Hasta que gatea
Aquí empieza lo interesante. A partir de los tres meses empezará a necesitar más espacio para moverse y darse la vuelta; quizá durante un corto periodo de tiempo, uno o dos meses, sirva un pequeño tapete o una zona chiquita del jardín. Después necesitará más espacio, ya que empieza a voltearse con agilidad de un lado a otro. También empezará a girar sobre su ombligo, y más tarde, si tiene sitio, a arrastrarse para alcanzar objetos.
Esto es bien importante: algunos niños no se arrastran y gatean directamente, o al revés: algunos prácticamente no gatean porque se arrastran y llegan a todas partes así. Es igual de válido siempre que utilice los dos hemisferios, es decir, que coordine derecha e izquierda. No vale cualquier suelo: no sirve uno frío por motivos obvios, pero tampoco una mantita que se arruga conforme él se mueve. Lo mejor son los suelos cálidos, como el piso laminado o una alfombra delgada.
Uno de los errores más comunes es incentivar al bebé para que gatee cuando pensamos que ha llegado el momento. Para entonces se ha perdido miles de oportunidades de entrenar los músculos necesarios. No gatea porque haya cumplido “x” meses, sino porque lleva meses entrenándose secretamente para ello, tumbado sobre su espalda y sobre su vientre, dando vueltas y haciendo croquetas.
Además es importante que cubras sus pies con los zapatos adecuados. Recuerda que Sandy en su etapa aprendiendo a caminar, de su exclusivo Sistema Calce Ideal, ofrece a los niños las mejores herramientas para facilitar esta hermosa etapa. No olvides visitar nuestra tienda en Plaza Galerías Las Torres, local 16 en León Guanajuato. Ahí nuestros expertos que asesorarán para encontrar el zapato adecuado para los niños en cada una de sus etapas de crecimiento. 

viernes, 6 de septiembre de 2013

Niños valientes para toda la vida


5 Consejos para alentar la autoestima y valentía en tus hijos

Los niños con seguridad propia siempre tendrán más herramientas para exporar el mundo y enfrentar las eventuales adversidades que puedan encontrar. Por eso hoy Sandy te comparte 5 consejos que te ayudarán a fomentar la autoestima y animarlos a ser más atrevidos en su crecimiento.

1. Ofréceles seguridad. Algunos niños prueban cosas nuevas con entusiasmo mientras que otros se retraen porque son tímidos o no quieren intentar nada hasta que estén totalmente seguros de que lo puedan hacer correctamente. No los empujes a que hagan cosas nuevas.

2. Enséñales a usar su imaginación. “Cuando los niños temen a la oscuridad o imaginan la existencia de monstruos, es porque todavía no utilizan el razonamiento para entender que no son reales”, explica Charlotte Reznick, Ph.D., profesora clínica adjunta de sicología en UCLA. “Aprovecha a tu favor esa gran imaginación para ayudarlo a superar sus miedos”. Pregúntale: “¿De qué color son tus miedos y tus sentimientos cuando te sientes valiente?”. Si tienen miedo, recomiéndales respirar profundamente y llenar sus cuerpos del color valiente. “El color visualizado actúa como un escudo contra el miedo. Además, la respiración profunda liberará serotonina, un químico cerebral que los hace sentir bien”, dice la doctora.

3. Nútreles la conciencia. Se necesita ser valiente para hacer lo correcto cuando otros no lo están haciendo. Elógialo si defiende a su amigo (“Hiciste muy bien en ayudarlo”) o cuando devuelve un juguete que encontró (“Te debes sentir orgulloso de haber hecho lo que correspondía”).

5. Déjalos disfrazarse de su superhéroe favorito. “Hacer esto les dan a los chicos un sentido de poder y los ayudan a superar sus miedos”, explica la experta. “Disfrazarse o utilizar capas como las de sus superhéroes, o incluso hablar con un amigo imaginario tienen efectos positivos directos en su autoestima”. Sólo asegúrate de que no intente hacer algo que lo ponga en peligro como saltar desde lo alto o querer volar.

6. Valida sus sentimientos. En vez de convencer a tu chico de que pruebe un deporte nuevo o que monte en bicicleta, pregúntale por qué no lo quiere hacer. “Escucha sin juzgarlo”, dice Naomi Aldort, Ph.D., autora de Raising Our Children, Raising Ourselves. Dile: “Entiendo que te dé miedo. ¿Qué piensas que te puede pasar?”. Al validar sus sentimientos, lo ayudas a controlar sus emociones y tomar una decisión. Esto lo hará vivir una vida más independiente y atrevida.